Construido entre 1525 y 1535 por Giulio Romano sobre las
ruinas de un rústico preexistente por órden de Federico Gonzaga, Marqués que
más tarde obtuvo para sí y sus sucesores el título de Duque, de Mántua.
Cuadrángular de forma, el Palacio ha sido construido sobre una isla que estaba
separada de la ciudad por una fosa tan amplia que en ella se corrían regatas y
se celebraban fiestas acuáticas. A su alredededor había jardines, fontanas,
estátuas, alamedas y otras construcciones: una ciudad en miniatura en la isla
del Té.
Luego del saqueo de 1630, que tuvo un séquito de guerras con españoles,
franceses, austriacos y piemonteses, que se enseñorearon alternativamente del
Palacio - al que se le utilizabo como caserma. Los jardines, las fuentes y
demás construcciones fueron derrumbadas y el terreno fué nivelado para dejar
lugar a un prado donde asentar los campamentos para las tropas (los oficiales
usaban el Palacio); las estátuas fueron transladadaas o destruídas, las
canalizaciones que alimentaban las fontanas enterradas. Milagrosamente, aunque
algo abollado, quedó intacto el cuerpo principal del Palacio. La mayor parte
del mismo fué sometida a restauraciones en tiempos recientes (que en algunos
casos todavía están en obra) y muestra a los visitantes de hoy la creatividad
esplendorosa de la obra de Julio Romano. Ocho salones principales, una corte
interior, una estupenda logia, una serie de camarines, los establos (destinados
ahora a exposiciones de todo tipo), y un rincón "secreto": la llamada "gruta",
un espacio ganado utilizando la mansarda del techo dónde se pueden admirar
monedas, sellos, pesos y medidas, cuños y estampas usados desde 1307 hasta
1707. También hay colecciones de pintura originadas por donaciones (Mondadori y
Giorgi), y una sección de arte moderno a la que se suman 400 objetos de las
épocas faraónica y romana de la colección egipcia de los Acerbi.
El Palacio es propiedad de la Comuna de Mántua.
Casarse en el Palacio del Te
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